Showing posts with label tumbas. Show all posts
Showing posts with label tumbas. Show all posts

Tuesday, December 4, 2018

Egipto - Luxor - 04 de diciembre

Hoy tocaba madrugar para ir a visitar la zona oeste del río Nilo, es decir, el Valle de los Reyes, el templo de Hatshepsut y el Coloso de Memnon. Por ello nos tuvimos que levantar sobre las 6am para que nos diese tiempo a ir a desayunar al buffé.

Cuando acabamos, nos estaba esperando un autobús a la entrada del muelle para llevarnos primero al Valle de los Reyes, atravesando el puente de Luxor, que se encontraba como 20 minutos al sur del embarcadero. Por eso yo creo que madrugamos tanto, porque pese a estar al otro lado del río, teníamos que desviarnos bastante para llegar.

Cuando llegamos estaban empezando a echar a bolar los globos aerostáticos que sobrevuelan la zona, para los cuales nos ofrecieron levantarnos a las 3am e ir a montar (ni de coña vamos). El autobús nos dejó en el aparcamiento prácticamente vacío, nos dió el guía las entradas básicas del recinto (200L) y nos empezó a explicar un poco en qué consistía un poco el lugar, con una maqueta impresionante del sitio en 3D.
Como se puede observar, la maqueta tiene por la parte superior una iluminación que muestra los caminos hasta cada tumba, y en la segunda imagen se observan las tumbas en profundidad, es decir, cómo están excavadas dentro de la montaña.

Cuando terminó de explicarnos un poco en qué consisitía todo eso, salimos de la caseta donde estába la maqueta y nos quedamos en una especie de parada de buses, pero no buses normales, sino los típicos búhos turísticos. El guía nos dijo que si queríamos sacar una entrada para alguna tumba extra podíamos, pero que en principio sólo veríamos 3 importantes. Además, para poder hacer fotos o vídeos, se tenía que sacar otro ticket especial.
Estos son todos los tickets que tuvimos que sacar, el principal, el de la tumba de Ramsés VI y el ticket para foder grabar (300L), que además este último solo valía para grabar en tres sitios, era como los coches de feria (de ahí los agujeros en el ticket). Es un negocio redondo este que tienen los egipcios.

Nos subimos entonces al trenecito que nos acercaba al comiendo del recorrido dentro del valle, porque es verdad que igual era un paseo de 20 minutos hasta llegar allí, que hicimos en menos de dos. La primera tumba que vimos fue la de Ramsés IV, y cuando llegamosa su altura, nos apartó a un lado donde se encontraba un cartél con los datos de la tumba para poder explicar.

Es verdad que éramos los primeros en llegar, pero con cada minuto que pasábamos en la explicación llegaban más y más turistas, sobre todo los alemanes de la tercera edad, que según llegaban y sin explicación alguna, les soltaban y venga, para dentro.

Nada más entrar ya se empezaban a vislumbrar las priemeras pinturas y colores por todas partes. Mientras tanto un suelo de madera te llevaba hacia abajo, no éramos capaces de quitar la vista de las paredes, era impresionante. El estado de conservación era increíble, pese a no tener ningún tipo de protección en las paredes de ninguna tumba.
Justo al final del pasillo se encontraba el sarcófago donde originalmente se hallaba la momia de Ramsés IV, con todas las paredes coloreadas hasta llegar incluso al 100% del techo.

Aquí si que vimos vigilancia, y las fotos que hizo Rhea las tuvo que hacer con mucho cuidado porque sino te las mandaban borrar del móvil. La solución fue pedir que nos hicieran fotos y así salíamos los dos.

Dimos un par de vueltas alrededor, grabamos bastante y ya nos salimos poco a poco para ver la siguiente.

De momento esta primera no decepcionaba absolutamente nada. Te lleva a plantearte cómo sería el momento en que la primera persona que encontró eso se sintió, sin luces ni saber exáctemente qué estaba viendo.
De aquí nos movimos un poco más arriba en la calle de piedras flanqueada por montañas de tierra caliza. El siguiente punto era la tumba de Ramsés III, que pese a tener el mismo nombre, no tenían ningún tipo de parentesco. Allí nos explicó un poco también sobre la vida de este faraón y a continuación nos dejó tiempo para entrara a verla.
Esta segunda entrada ya comenzaba bajando unas escaleras, incluso antes de entrar por la puerta.

En esta, nada más entrar, se veían más grabados pero menos coloreados que la anterior, aunque esta sí que contaba con un cristal protector para que la gente no se acercase a tocar la pared.

Tenía un pasillo muy largo al inicio, que según nos contaron, acababa contra una pared a la que tuvieron que rodear, porque se dieron cuenta que estaban accediendo a la tumba de otro faraón ya enterrado ahí.

Una vez esquivada esa parte ya continuaba todo recto hacia la sala donde se encontraba el sarcófago. Aquí había otros dos vigilantes, que estaban tranquilamente sentados, y cada vez que alguien entraba haciendo fotos, le pedían el ticket.
 El problema de esta es que no estaba totalmente restaurada para su visita, y antes de llegar a la zona del sarcófago, ya había una barrera de madera que impedía el paso. Pero bueno, aún así había muchísimo que ver antes de llegar. Rhea mientras tanto me usaba de parapeto para poder hacer fotos con el móvil, jeje.

Salimos y continuamos un cacho hacia arriba, prácticamente hasta el final del valle, para poder acceder a la útlima de las tres tumbas que entraban con el ticket, la de Tausert/Setnakht. Tenía dos nombres porque era una tumba reutilizada por varias personas.

Nos detuvimos frente al cartél de nuevo para darnos la información relevante al sitio, y al acabar, ya estábamos Rhea y yo preparados para entrar los primeros y poder hacer fotos sin que nadie se pusiera delante. La tumba era rampa recta que iba descendiendo hasta llegar a una sala cuadrada, donde se encontraba uno de los murales más espectaculares de todo el valle, que era un águila con las alas abiertas super bien conservada.
A continuación de la sala cuadrada con el águila, había otro pasillo más oscuro que seguía descendiendo hasta llegar al sarcófago situado en el centro. Era enorme y de piedra maciza de una sola pieza. El tema era intentar que los saqueadores no se llevasen el contenido del mismo, pero aún así, encontraron la forma de obtenerlo todo.

Las pinturas de esta sala no estaban muy bien conservadas, ya que la mayoría de las paredes estaban destrozadas.
Tras un rato dentro, solo nos quedaba la visita personal al/los templos que hubiésemos pagado a mayores. Aprovechando que había gente del crucero que había ido a montar en globo y llegaban tarde al valle, nosotros nos fuimos a ver la última tumba de Ramsés V y VI. Mientras tanto el resto se dedicó a dar vueltar por la zona para hacer tiempo.

Sin esperar mucho más que el tiempo en retroceder hasta ella, nos metimos y ahí me di cuenta que me había quedado sin pases para grabar, y esta se suponía era la mejor de todas para hacer fotos..mierda!!!! ya sabíamos lo que tocaba a partir de ahora, jejeje, hacer fotografía de "estrangis in de night".
El recorrido por sus pasillos era indescriptible y yo sin poder grabar. Aquí encima el que vigilaba te hacía un marcaje muy cercano, porque no era la típica tumba llena de turistas, es decir, éramos poquitos y se veía lo que hacías.

Yo me escondí la cámara en la mochila y empecé a grabar cuando me dejaban un rato libre. De hecho en uno de los vídeos se ve cómo estoy grabando y de repente se va a negro, porque tuve que dejar caer la cámara dentro de la mochila de golpe, jejeje.

Al final del pasillo según íbamos bajando, se encontraban las dos tumbas rotas pero en bastante buen estado. La de Ramsés V tenía forma de faraón en la tapa, y la otra que era exageradamente enorme estaba medio tirada.
La pregunta que me asaltaba, era cómo narices consiguieron meter ese pedazo de piedra ahí dentro, no solo por el tamaño sino por el peso descomunal que debía tener. Ni siquiera los que han restaurado la tumba pensaron que fuese rentable o fácil colocarla de nuevo en pié.

En el momento en que estábamos haciendo fotos y videos a esta zona, nos cazó el vigilante, pero este vigilante era de los de segunda clase, es decir, te pillo pero no te digo nada si me pagas al final. Yo le solté 20L pero se me rebotó, y pese a la insistencia de Rhea de que no le diese más, me empezó a agarrar de la camiseta y al final le di 50L. Por las imágenes que conseguimos, bien amortizadas estaban esas libras.

Al acabar y salir, todavía no habían terminado los del globo de visitar las primeras tumbas, así que teníamos todavía algo de tiempo libre para hacer lo que quisiéramos. Pensamos ir caminando hasta una de las tumbas más complicadas, como era la de Tutmosis III. Lo peculiar de esta tumba era que el acceso se hacía mediante unas escaleras que subían unos 20-30m y luego bajaban hacia dentro de la montaña. Según nos contaron era tan estrecha que en verano no se podía ni estar dentro del calor que hacía. Es mas, a la gente con problemas respiratorios o de corazón se les prohibía la entrada por su seguridad (todo para evitar el saqueo).

Lo cierto era que había cientos de tumbas para ver y una lástima que a esta no nos dejasen acercarnos más, a menos que pagases claro. Otra bastante famosa era la de Tutankhamen, que murió con 18 años, pero la riqueza que tenía dentro era descomunal. Nosotros por suerte, pudimos ver parte de esa riqueza en el museo arqueológico de El Cairo. Por eso, y porque era pequeña, no entramos a verla.

Era curioso ver a los egipcios trabajando en otras tumbas recientemente descubiertas, sacando tierra con mucho cuidado con carretillas, vestidos un poco como en las películas cuando se les ve haciendo esto mismo. Muy curioso de ver.

Al poco rato ya apareció el guía con los rezagados y nos fuimos todos de nuevo a montar al trenecito que nos dejaría de nuevo abajo en el edificio de los tickets. Fuimos al baño y de ahí al autobús, eso si, pasando por el medio de todos los vendedores de la zona.
La siguiente parada era el templo de la única mujer Faraona de la historia, Hatshepsut. A escasos 5 minutos del Valle de los Reyes y prácticamente reconstruido en su totalidad, era bastante bonito y considerado ya Patromonio de la Humanidad, gracias a lo cual, la UE estaba ingresando mucho dinero para su reconstrucción y parte del templo adyacente. Lo más curioso de este, era que al final del todo, había una sala escabada en la roca, donde había una puerta cerrada por una banda, pero eso sí, si le dabas dinero al egipcio de turno, cogía tu móvil y se metía en la sala a hacerte la foto con el móvil, lamentable del todo.
Ahora en nuestro regreso al río, nos tocaba ir a visitar los Colosos de Memnon, justo enfrente del mortuario de Amenhotep III, que por desgracia estaba todo derruido.

Pero antes de llegar hasta aquí con el autobús, pudimos ver a ambos lados de la carretera cientos de tumbas y temlos más, como: Ramesseum, Amenhotep II, Thutmose III, las tumbas de los nobles (que se cuentan por mas de 415 de personajes honorables adyacentes al faraón)
La verdad que si te gusta el antiguo egipto, aquí tienes para estar meses investigando cosas. Eso sí, te tiene que dar el dinero porque entre guías, coches y sobornos, te sale por un pico. En los colosos no estuvimos más que 5 minutos parados, porque sólo podías hacerte la foto y poco más, porque no había templo que ver y de las dos figuras, la que mejor se conservaba estaba un poco destrozada.

Seguimos en dirección al río Nilo, porque en lugar de dar toda la vuelta para llegar al templo de Luxor que nos llevaría 45min, íbamos a coger un bote-taxi que nos dejaría en el otro lado en menos de 5 minutos, mientras el bus hacía todo el recorrido.

Como siempre nos tocó esperar a que los chinos cogieran su barco para luego nosotros poder subir en el siguiente. Era un pena porque el río ya se veía que estaba lleno de basura por todas partes. Luego se quejan de que los países anteriores por los que pasa el río les corten el agua.

Al llegar a la otra orilla, sólo teníamos que caminar para llegar al templo porque, sorpresivamente éste se encontraba en pleno centro de Luxor, con tráfico pasando por ambos lados. El guía nos dío las entradas, pasamos el arco de seguridad y para dentro. Lo malo era que teníamos una excavadora en la entrada moviendo tierra, ¡qué oportunos!.
Lo más notorio que tenían tanto este como el templo de Karnak, era un camino que los conectaba con esfingues a ambos lados del lado de Luxor, y con carneros a ambos lados al llegar a Karnak. Era un camino de unos 4km que el gobierno (según el guía) estaba empezando a desenterrar y quitar casas construidas encima para mostrarlo al público, porque es una pasada.

Empezamos la visita justo enfrente de estos 2 colosos y de ahí nos adentramos por el pasillo central. Dentro del mismo, justo en el centro tenía una mezquita que lo hacía peculiar, porque son de épocas muy diferentes. Lo más divertido fue que mientras explicaba el guía, Rhea se dedicaba a hacerse fotos con todos lo niños egipcios que estaban por la zona con los móviles.
Esta imagene se repitió varias veces a lo largo de la visita, hasta el punto que el profesore que les acompañaba les tuvo que decir que parasen, porque era bastant agobiante. Cuando salimos del templo una media hora más tarde, empezaron a hacer lo mismo con todo el que venía en el grupo sin cortarse un pelo, jajaj, era divertido la verdad, como ser famoso por un momento.

De aquí regresamos al autobús, y de nuevo la pregunta clave, ¿quién quiere ir a Karnak de nuevo (pagándolo tú claro está) acompañando a los que todavía no habían ido? o volver al crucero y dar el día por terminado en Luxor. Nuestra decisión fué fácil, nos volvemos al crucero.

Al llegar al crucero yo me fui a dormir una siestaca porque me dolía la cabeza un poco, mientras que Rhea se fue a la terraza del mismo a tomar el sol junto a la piscina.
Cuando me desperté sobre las 16.15h subí a ver el atardecer con ella, que me contó que había tenido fiesta con la hija pequeña de una de las catalanas del barco, que era bastante insoportable y maleducada. Yo eso me lo ahorré y encima descansé. Sobre las 17h cuando se fué el sol, bajamos porque empezaba a hacer frío, fuimos a cenar a las 19.20 con los de nuestra mesa y de ahí a descansar para el día siguiente.

Sunday, December 2, 2018

Egipto - El Cairo - 02 de diciembre

El despertar fue menos duro que el día anterior, y no porque hubieran hecho menos ruido los del hotel, que no, sino porque yo creo que estábamos tan reventados que caímos rendidos enseguida tras tumbarnos en la cama. Alguna serie vimos, o mejor dicho "vi", porque Rhea no aguantó ni la música de cabecera, jaja.

Subimos a desayunar como el día anterior a la azotea pensando en decirle al chico que no nos trajese tanta comida como el día anterior porque la mitad iba a quedar en la mesa por desgracia. Subí yo primero y cogí mesa tomándome un café hasta que llegase ella (no era café sino aguachirri...y no estaba muy caliente = peligro).

Mientras desayunamos se veía bastante bruma por encima de las pirámides, y Rhea empezó ya a preocuparme más de la cuenta porque las fotos no saldrían igual. A las 7:50am quedamos en la entrada del hotel con Taie y el conductor, aunque llegaron un pelín mas tarde de la cuenta, supongo que por el tráfico.

Lo irónico del asunto es que nuestro hotel estaba a menos de 10 metros de la salida del recinto de las pirámides, pero la entrada estaba a unos 20 minutos en coche, sin sentido. Taie nos explicó que es porque solo hay un puesto de control militar, y no era junto al hotel, sino dándo toda la vuelta a la manzana. Antes de llegar aprovechamos para sacar dinero de un cajero, esta vez uno internacional. Tenía un guardía de seguridad a la entrada que era básicamente un policía de la ciudad, no contratado por el banco. Nos contaba Taie que solían esperar a que llegase fin de mes para que a cada persona que iba a sacar su salario del cajero, le pidieran algo de propina, porque su salario no daba para nada, imcreíble!!

Tras un rato intentando sacar, al final lo consigo y me doy cuenta que me estaba fallando porque lo máximo son 3000L, que es como si nosotros intentásemos sacar 7000€ en España, una burrada. Continuamos la marcha y llegamos a la entrada donde Taie nos consigue las entradas, tanto del recinto como a la pirámide the Kheops, es decir, la más grande (Total = <150L + 360L> persona).
La verdad que para imaginarse la altura de la grande hay que estar ahí mismo, por muchso metros que te digan, el tamaño de las piedras es inimaginable.

Cada "trozo" de piedra era casi como Rhea de alto y super empinado. Te dejaban subirte unos cuatro niveles, porque ahí era donde estaba la entrada a la pirámide de Kheops, eso si, no se podía grabar nada dentro ni hacer fotos. Por supuesto todo el mundo metía la cámara y hacía lo que le daba la gana.

Yo por desgracia tuve que dejar mi GoPro fuera, pero el móvil lo metí si o si. Por lo que cuesta entrar no me fastidies.

El recorrido empezaba con un pasillo de piedra de mi altura mas o menos, que tras unos 20 metros daba a una escalera super estrecha y de aproximadamente un metro de altura solo.
Aquí es donde se empezaron a poner las cosas complicadas para los dos. Sobre todo, porque al mismo tiempo que nosotros subíamos, había gente bajando y no podía hacer nada, es decir, esperar era una locura porque no subirías nunca, entonce tocaba subir e intentar estrujarse contra la valla cuando te cruzabas con alguien.
Ese que se ve es mi culo gordo tratando de no morir en el intento de llegar arriba. Esta foto coincide justo con la llegada al final de esta fase, que daba lugar a un pabellón de piedra mucho más alto, al cual se accedía mucho más fácil.

Nos quedamos en esa parte haciendo fotos un rato, sobre todo porque nos faltaba el aliento y las piernas no tenían fuerzas de ir agachados tanto tiempo. Al mismo tiempo íbamos dejando salir a grupos de gente que venían de la cámara de arriba del todo.

Continuamos subiendo por este pabellón de unos 100m aproximadamente hasta que vas a dar a otra entrada de 1m de altura de nuevo, pero mucho más corto, apenas 5 o 6 metros de largo.
Aquí el problema era que ya había un hombre cuidando la zona y no dejaba hacer fotos ni vídeos, por supuesto. Cuando entramos hacía un calor impresionante, y eso que fuera estábamos en torno a 15ºC solo. No me quiero ni imaginar en pleno verano la que debe cascar ahí dentro sin ventilación, #ohmygosh.
La verdad es que no aguantamos muchoahí arriba porque era realmente donde se guardaba el sarcófago de la momia en cuestión, pero no había nada en ese momento, y era una sala de roca pura entera, y con una calor desmesurado.

Nos volvimos a salir como se ve en la imagen por la entrada enana del final y volvimos a salir a la galería grande.

En este sentido tardamos mucho menos porque la bajada era mucho más fácil que antes, y eso que íbamos de cuclillas.
Al salir respiramos aire fresco, yo recuperé mi GoPro e intentamos seguir la marcha entre tanto vendedor. Uno de ellos empezó a ponerme encima pañuelos "gratis, un regalo para tí" - me decía, pero cuando lo aceptabas porque no te dejaba opción a decir que no, te pide dinero, en fin !! Seguimos con Taie por el lateral de la pirámide hasta alcanzar la siguiente, la de Kefrén.

Lo peculiar de esta pirámide era que es la única que conserva la parte superior de piedra lisa, porque el resto de la misma, se veía como la habían expoliado bastante durante muchos años. Esa zona superior al ser lisa, puede que fuese más complicado y la dejasen sin tocar.

Nos hicimos unas cuantas fotos con esa y la de Micerino, y automáticamente Taie llamó al conductor para llevarnos a otro sitio casi sin haber disfrutado de estas otras 2. La idea era llevarnos a una zona más alta, una especie de mirador, donde se podrían sacar las típicas imágenes de todas ellas juntas (las 4 solas claro). Para sacar las 7 que había juntas, nos enteramos luego que necesitabas subirte en camello o Jeep, y viajar por el desierto unos cuantos minutos hasta encontrar el lugar exacto.
Tratamos de evitar a todos los chinos que había delante y nos sacamos unas fotos impresionantes frente a las pirámides.

Estuvimos como unos 10-15 minutos sacando fotos y vídeos y luego ya nos fuimos al coche para continuar con el viaje. El caso es que con el coche ibas a dar a la salida que estaba frente a nuestro hotel, jeje, y por alguna razón que desconozco, Taie no nos quería llevar a la esfinge famosa.
Nosotros le dijimos que si se podía nos encantaría y allí nos fuimos sin preguntar, jeje. La putada era que ya había un grupo de chinos delante que no solo estorban, sino que gritan y son super mal educados. Yo incluso saqué una foto donde ponía "no escalar la piedra" con varios chinos justo encima pasándose la restricción por el forro del arco del triunfo. Lo peor fue que se lo dije a Taie a ver si le picaba un poco el orgullo de ser egipcio y pasó de todo - "nada, son chinos, siempre hacen esas cosas" - y se queda tan ancho, no me jodas !!!

En fin, después de explicarnos un poco la historia del templo frente a la esfinge de Giza, invertimos unos minutos en hacernos fotos frente a ella, la cual es una auténtica pasada cómo se conserva y todo. De ahí directos al coche otra vez, porque el siguiente destino ya era más en ciudad, nada más y nada menos, que la fábrica de papyros (o bueno, una de las mil que hay) llamada Sondos Papyrus.

Allí nos dieron un vaso de agua lo primero y luego fuimos al baño jeje. Después ya, una guía en español, nos contó toda la historia de la planta de la que se saca, como se seca y se extraen las láminas, como se prensan y etc hasta conseguir el papel de papyro. Luego nos explicó varios cuadros de la pared, todos ellos pintados por artistas de la universidad de bellas artes.

Al final como siempre, tocaba vender el producto. Te dan una hoja donde puedes ir apuntando la referencia del que quieres comprar. La verdad que eran todos muy bonitos y muy bien pintados, pero super caros. Un din A4 podía estar en torno a 50-100€ ya. Nosotros le dijimos que si nos daba  uno pequeño, nos lo llevábamos. Al final nos sacó uno bastante apañado y lo compramos por unos 35€.

Después de casi una hora ahí dentro, nos vamos a nuestro siguiente destino, esta vez fuera tanto de Giza como de El Cairo, y bastante al sur, como a una media hora conduciendo por una carretera que bordeaba un canal de agua infecto.

Esto era parte de lo que se veía mientras íbamos de camino por esa carretera, un tractor vaciando alguna sustancia de color negro asqueroso.

Pero lo peor no era eso, ni las toneladas de basura que se almacenaban a ambos lados del canal, sino que el agua tenía hasta varios caballos muertos flotando, ¡¡¡pero qué me estás contando pavo!!! La higiene de esa ciudad brillaba por su ausencia y utilizaban ese canal para deshacerse todo tipo de basura o escombros de las contrucciones.

Esto fue lo que más me decepcionó de esta ciudad, y me da pena.
Corramos un tupido velo y continuemos con la visita por la zona. Siguiente destino la ciudad antigua de Memphis, o según dice la historia, la ciudad que fue capital del antiguo imperio egipcio. Según vamos llegando, nos vamos dando cuenta de que esa zona ya no era como El Cairo, sino que empezaba a ser mucho más pobre, si es que era posible.

No se veía tanto coche sino burros o caballos, no había ni una casa acabada, carreteras de tierra y mucha basura por todas partes. Al llegar dejamos el coche en el parking y sacamos las entradas para visitar la zona (80L por persona). Entramos y Taie nos explica un poco la historia de la ciudad de Memphis con los pocos restos que les quedaban, porque quitando un par de soldados de piedra enormes, todo lo demás estaba medio roto y tirado de cualquier manera a la intemperie sin cuidado alguno.

Lo más impresionante era la figura del faraón Ramses II tallada en piedra de una sola pieza. En principio eran dos, pero una de ellas se destruyó por completo tras un terremoto. Esta sobrevivió y era impresionante lo grande que era y el detalle que tenía.
Sinceramente si no hubiera sido por esto, esta visita no merece la pena en absoluto. Demasiado lejos, demasiado tirado todo y desatendido por ellos. Lo único que les preocupa es meter los carritos de los vendedores de agua y figuras para hacer negocio, sin importarles o darse cuenta que vamos a ahí gracias a las figuras.

Después de una hora aproximadamente ponemos rumbo en el coche al siguiente destino, la necrópolis de Saqqara, justo al otro extremo del río Nilo. La verdad que no tardamos mucho en llegar, pero aún así nos dió tiempo a pedirle a Taie que saliese del coche a comprarnos algo del pan este típico que venden ellos por la calle. No nos duró ni un asalto, jejeje.

Cuando llegamos nos registraron el coche los militares y a continuación Taie fue a sacar las entradas.
Lo extraño fue que nos dió 2 entradas a cada uno, y cuando nos fijamos ponía "estudiante", y no nos cuadraba. Le preguntamos y nos dijo que la entraba vale 150L, pero como no tenía entradas de ese valor, nos daba 2 de las otras por valor de 75L. Es que son dejados hasta para esto, les suda todo.
Seguimos por la carretera arriba hasta que llegamos a un control donde había dos militares sentados esperando por los tickets. Seguimos de frente ya a pié y nos encontramos con la tumba del faraón Zoser, diseñada por el famoso Imotep. En principio pensó en construir una mastaba, pero con el paso del tiempo le fue poniendo pisos hasta conseguir la famosa pirámide de Zoser. La que puede ser el origen de todas la demás pirámides de Egipto, y la única y peculiar escalonada.

Taie nos empezó a contar todo esto desde la entrada, incluso dibujando en el suelo parte del plano del templo. Tras la explicación continuamos entrando y nos iba contando más cosas, curiosidades de las columnas, de las puertas de piedra con visagras, una pasada.

Llegamos al patio trasero y ahí nos explica cómo el faraón se ofrecía a luchar con un león vivo cada año para mostrar su valía y extender así un año mas su reinado. Tras esto nos deja tiempo libre y nos vamos a hacer fotos por la parte de atrás donde exite una excavación de mas de 30m de profundidad, donde se encontraron todas las vísceras del faraón en cuestión.

Tras esto, regresamos a la zona del parking donde estaba el conductor, pero no para irnos ya de ahí, sino para movernos unos pocos metros más abajo donde había otra mastaba muy bien conservada y en la cual no se podían hacer fotos, que pertenecía a un canciller del faraón, Mereruka.
Las pinturas se consevaban que era una pasada, y la segunda imagen es de la tumba donde se encontraron sus restos. Junto a esta mastaba, se encontraba la pirámide de Pepi I, a la cuál no teníamos intención de entrar, pero nos lo ofrecieron de forma gratuita y para allá que nos fuimos (aunque gratuito no hay nada en Egipto).

La entrada era bastante empinada y super angosta, con algo mas de un metro de alta y ancha que llegaba directamente al centro de la pirámide justo abajo del todo. Yo como era normal, saqué mi cámara y empecé a hacer fotos, y en ese mismo momento, el vigilante que bajó con nosotros me dice - "allí arriba esta entrada y fotos 300L, pero como eres amigo..." -  y a continuación me hizo el típico gesto de dinero. No saben nada estos, el caso es sacar a todo cristo.
Yo como sabía que tenía que pagar el peaje al final de la visita, no me corté y empecé a grabar de todo, sacar fotos a todo...

Él tampoco se cortaba y a Rhea le empezó a decir que se subiese a la tumba que estaba ahí mismo, pisando por todas partes, para hacernos una foto. Claro Rhea la pobre casi no podía ni subir de lo alta que era, y el tío "sube, sube", que yo te saco foto.
Al final de la visita el tío se me acerca y empieza a pedir el dinero. Nosotros el dimos algo así com 50L y me dice - "esto poco amigo" - pero ya no le dimos más, porque si les dejas te piden 5000L. El tío puso cara de amargado y nos fuimos de nuevo por el conducto estrecho.

Al llegar arriba, volvimos al coche y de ahí directos a Giza otra vez sobre las 15h. Pero antes de esto nos detuvimos justo a la salida del recinto de Saqqara a comer en un restaurante típico de guiris, porque encima tenían varias banderas europeas en la entrada. El sitio se llamaba Pharaos o algo así.
Nos recibieron con sonido de flauta y tambor típicos de Egipto, de manera que hasta el guía se puso a bailar a nuestro alrededor, jeje, fue muy gracioso.

La verdad que el restaurante era enorme y se comía muy bien. Como de costumbre, el plato principal era el pollo, con cordero, hummus, babaganush, arroz blanco y mucha agua.

Estuvimos un buen rato ahí, porque para comer todo eso incluso con hambre, se necesitaba un rato. El camarero muy amable y hablando un español perfecto.

En principio nuestra visita de hoy ya estaba acabada, y podíamos hacer lo que nos diera la gana. Si lo llegamos a saber nos habríamos quedado más tiempo en las pirámides de Giza, pero bueno. Nosotros por no meternos al hotel ya, le dijimos que nos dejasen en un centro comercial, para por lo menos hacer tiempo, y nos dejaron en uno super cutre en la calle Al Haram.

Nosotros pensamos que sería otra cosa, pero daba pena verlo. Es más, parte del techo sobre los ascensores estaba totalmente hundido y las escaleras mecánicas estaban paradas y en mal estado. Salimos por patas a otro que estaba un poco más cerca del hotel.
Pero antes de irnos al segundo centro comercial, nos destuvimos en una tienda de dulces para inspeccionar los baklaba que vendían, porque hace poco el padre de Rhea nos había dado unos pocos del Líbano, y es que son irresistibles.

Compramos casi una docena de ellos y aún así, cuando nos dijo lo que costaba toda la caja casi nos caemos para atrás, unos 1.80€ en total, de risa.

Menos mal que no lo supimos hasta el final, porque sino nos llevamos media tienda, jajaja

Tras salir de ahí nos metimos en el otro centro comercial, justo al otro lado de la calle a sacar dinero de un cajero, porque nos hacía bastante falta.
Desde ahí, todo recto por la misma calle durante unos 40 minutos, mientras toda la gente nos miraba raro, como diciendo - "qué hacen estos 2 por aquí" - muy raro. Encima todas las calles estaban bastante llenas de basura, de gatos y perros callejeros, gente pidiendo y vendiendo a la vez.

Tras estos 40 minutos giramos a la izquierda y ya enfilamos casi la calle del hotel. Al llegar, ya era de noche y se nos había pasado el espectáculo de luces, o al menos el primer pase, porque lo hacen en varios idiomas. Como estábamos un poco cansados de tanto cenar árabe, nos dió por salir del hotel a unos 100m a comer en un pizza hut. Nos pedimos una pizza para compartir, y pan de ajo con bebidas y demás por un módico precio de 7€.

Cuando acabamos eran ya las 21h y solo teníamos que caminar 1 minuto sin que nadie nos molestase para llegar al hotel a terminar de cerrar las maletas, para así poder salir pitando al aeropuerto, porque el madrugón que nos esperaba era fino.